Liderazgo, el arte de tomar las óptimas decisiones

Escrito por

Xavier Aldavert

el dia

30 08 2015
Liderar es aprender a reformular los problemas en oportunidades.
Liderazgo empresarial
Depende de nosotros elegir el rumbo

Mi  decisión de escribir  artículos sobre liderazgo es por el deseo de  expandir unos conceptos que considero importantes y que pueden generar nuevas posibilidades de cambio para las personas interesadas en la mejora continua a nivel profesional y personal.

Profesionalmente  me dedico a facilitar el cambio a través del coaching, a nivel individual, para aquellas personas que quieran desarrollar su liderazgo personal  y cuando se trata de organizaciones y empresas, suelo trabajar con equipos de mejora continua que tienen el propósito de detectar problemas y aportar soluciones.

El primer paso fundamental para producir el cambio deseado, tanto a nivel de equipos como individualmente, es tomar conciencia de nuestras interpretaciones limitadoras, que nos posicionan como víctimas de nuestras circunstancias y como meros observadores pasivos de lo que sucede.

Seguramente hemos escuchado muchas veces expresiones como: no puedo hacer nada,  es mi manera de ser, no me lo permitirán, me vuelven loco,  no puedo, si tan sólo…  son expresiones que limitan el cambio y la acción.

 

Liderar es saber detectar cuando estas expresiones están en nuestra cabeza o en la cabeza de nuestros colaboradores y desde allí ser capaces de transformar las expresiones limitadoras en posibilitadoras,  que nos permitan ampliar nuestras oportunidades e  influencia de una manera activa. Por ejemplo, estas expresiones posibilitadoras pueden ser: puedo optar por un enfoque distinto, examinemos nuestras alternativas, elegiremos  la respuesta más adecuada, puedo gestionar mis sentimientos,  elijo,  prefiero, yo me responsabilizo de hacer

En todo proceso existe una zona donde las personas tienen la capacidad de tomar nuevas iniciativas y la responsabilidad de su propio destino.

Se trata de pasar de la posición de víctima, en donde la culpa la tienen los demás, a una posición de líder que significa no buscar culpables, sino crear soluciones, salir del no podemos hacer nada a  tomar la responsabilidad de lo que nos sucede.

El líder asume la responsabilidad y tiene la habilidad de responder, de una manera más óptima para conseguir los resultados deseados y esto sí que es un cambio fundamental. Si ponemos el foco de nuestra atención en los problemas y después nos focalizamos en generar  opciones para encontrar soluciones, eso nos permite estar en el camino de la mejora continua.

 

Victor Frankl, todo un referente de superación personal,  en su libro “El hombre en busca de sentido” nos explica sus vivencias y aprendizajes en una de las experiencias, seguramente más extremas, en un campo de concentración durante el período de la segunda Guerra Mundial y  nos habla de la libertad interior y nos dice:

“Se podría sacar la impresión de que el Ser humano es alguien completa e inevitablemente influido por su entorno.  Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas, la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias, para decidir su propio camino” “Una situación externa excepcionalmente difícil represento una oportunidad y un desafío: que se puede convertir la experiencia en victorias, la vida en un triunfo interno, o bien se puede ignorar el desafío y limitarse a vegetar como hicieron la mayoría de los prisioneros”.

“En última instancia, vivir significa asumir la respuesta correcta a los problemas”

Para superar  la crisis actual, es necesario que las personas y empresas redefinan su misión, su visión y encuentren nuevas oportunidades que aporten valor, en lugar de hacer siempre lo mismo. Lo que funcionó durante un tiempo no necesariamente tiene por qué funcionar en la actualidad, por eso el liderazgo proactivo es el que permite captar la realidad y anticiparse a los nuevos acontecimientos. Pero un líder sólo puede serlo cuando tiene personas que le siguen, un líder es quien influye, inspira y motiva a los demás y evidentemente a sí mismo.

Los líderes con mentalidad de mejora continua son capaces de transmitir que detrás de los problemas que van surgiendo a diario, hay retos que estimulan la creatividad para la solución de los problemas. Tienen una mentalidad de trabajo en equipo y de saber generar sinergias entre las personas del equipo, aprovechando y multiplicando el talento de las personas. Es una mentalidad de participar y de responsabilidad, poniendo el foco en generar más valor, para el cliente externo e interno.

En mi experiencia en empresas de diferentes ámbitos y sectores, he podido evidenciar los beneficios de constituir equipos de mejora, bien focalizados y liderados. Hay experiencias extraordinarias que han permitido prácticamente aumentar considerablemente los beneficios y aumentar la satisfacción de los empleados, salir de una zona de amenazas a una zona de oportunidades.

 

Según Peter Drucker, la Gestión es hacer las cosas bien y el Liderazgo es hacer las cosas necesarias.

Como podemos imaginar es sumamente importante saber focalizar a dónde queremos ir, para que los recursos que disponemos los podamos utilizar de la forma más óptima.

Así pues, subir muy deprisa por la escalera (gestión) sirve de poco si no tenemos bien posicionada la escalera. Incluso puede que una buena gestión con un mal liderazgo haga empeorar las cosas.

Es importante tener indicadores clave que nos permitan tomar las decisiones oportunas. Hay sistemas, como el Shop Floor Management, que utilizamos en los proyectos de Mejora Continua para empresas, que nos indica en cada momento dónde estamos a través de la recogida de datos desde la base productiva para que,  se puedan tomar las decisiones más óptimas y generar nuevas oportunidades.

El líder hace posible utilizar la presión, en vez de ser utilizado por ella. Los líderes que pueden utilizar la presión para aprender y generar cambios crean un mundo mejor.

De reaccionar a la presión de afuera hacia adentro, a transformar las situaciones desde dentro hacia fuera de manera proactiva

 

Liderar es aprender a reformular los problemas en oportunidades, cambiar la posición de victima por la de responsable y convertir la presión en mejoras.

Cuando trabajo con clientes individualmente les digo que ya tienen muchos recursos que pueden servirles para conseguir el cambio que quieren, pero también  tienen muchas interpretaciones  que atascan y dificultan el poder avanzar y que necesitamos eliminarlas o transformarlas.

 

Para finalizar me gustaría que imaginaras que contemplas el horizonte del mar y observamos varias embarcaciones de vela que navegan en el horizonte, algunas incluso van en dirección opuestas y se cruzan, y podemos darnos cuenta de que es el mismo recurso “el viento” que nos llevara a lugares diferentes, según orientemos las velas.

En definitiva liderar consiste en tener claro dónde estamos y hacia dónde queremos ir. Éste es el paso fundamental. Cuando no sabemos a dónde ir son las circunstancias que nos llevan a cualquier lugar. Con este ejemplo podemos tomar conciencia que con los mismos recursos podemos ir a lugares totalmente diferentes, podemos conseguir éxitos, si tenemos claro la dirección hacia dónde queremos ir y posicionaremos las velas para ir hacia esa dirección, ajustando en cada momento en función de las circunstancias. Este es el  liderazgo orientado al éxito que proponemos.

 

 

XAVIER ALDAVERT MARCELLÉS

xaldavert@serviconsulting.es

Licenciado en Psicología, colegiado nº 19265

Certificado como Coach por el C.P.O.C (Colegio Psicólogos Oficial Catalunya)

Máster en Coaching y Liderazgo U.B (Universidad Barcelona)

Fundador de Serviconsulting SL

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